¿Que cualidades tienen en común estos empresarios?



OSVALDO KARAM MACIAS

Instituto Médico La Floresta. Oswaldo Karam Isaac, con la ayuda de su padre, Julián Karam, fundó el Instituto Médico La Floresta, que comenzó sus operaciones formales en el año 1972. El reparto de acciones siempre lo ha controlado Oswaldo Karam, que siempre ha sido el director médico del instituto. Tiene 83% hoy día, el resto estaba en manos de sus cuatro hermanos, que heredaron del abuelo socio fundador. A todos ellos Oswaldo Karam les fue comprando sus porcentajes accionarios --dos de ellos murieron-- y hoy sólo lo comparte con una hermana, Goldy Karam, que tiene el 17%, y no participa en la administración pero recibe sus beneficios.
A finales de 1995 y principios de 1996, el instituto afrontó su peor crisis financiera y gerencial. Apenas tenían 13% de ocupación y debían más de lo que poseían en cuentas bancarias. Fue cuando Oswaldo Karam Isaac prestó atención a los pedimentos de su hijo, Oswaldo Karam Maciá y le cedió a éste la dirección ejecutiva del instituto, la que para ese momento ocupaba su hermano y socio Edmond Karam, a quien tuvieron que comprarle su 30% de acciones.

Oswaldo Karam Maciá, desde estudiante comenzó como repartidor de tickets en el estacionamiento y ayudante de almacén, en ese instituto, hasta la posición que hoy ocupa. Se preparó profesionalmente para llevar las riendas de la empresa y hasta fundó una compañía propia que en sólo dos años dio excelentes ganancias. Todo con el fin de demostrarle a su padre que podía tomar las riendas del instituto y hacerlo crecer.

En 1996 se renovó el tren gerencial, administrativo y médico hasta llevarla hoy a tener ciento por ciento de ocupación. Las excelentes ganancias le han permitido diversificar su cartera de inversiones para hacer colocaciones en el Banco Canarias, y a través de allí en el Banco Bolívar, comprar 10% del capital del diario El Nacional y adquirir una clínica que estaba en quiebra en Punto Fijo (perdía 400 millones de bolívares anuales) y en pocos meses empezó a arrojar utilidades.

“Se ha traspasado a allí el modelo gerencial aplicado en La Floresta y ahora estamos construyendo otra clínica en Puerto La Cruz, porque la idea es tener dominadas las principales regiones: oriente, centro y occidente, lo que nos puede reportar buenos negocios con las compañías de seguro, ya que les ofreceremos a sus asegurados una atención nacional”, añadió. Indicó que el secreto no es ser el más inteligente sino saber rodearse de gente inteligente y preparada, aunque él se ha formado lo suficiente en lo profesional para hacer lo que está haciendo.

“Si no las profesionalizas, las empresas tienden a morir, pero a los dueños de empresas familiares no les gusta que otro venga a manejarlas. Las empresas pueden pasar a ser grandes corporaciones y seguir siendo familiares, depende de cómo decidas funcionar. La idea es que no dependa todo de una sola persona, sino que a pesar de su desaparición, la empresa siga funcionando. La buena gerencia radica en que el dueño no se haga imprescindible. Nuestra intención es convertirla en una empresa corporativa, manteniendo la estructura familiar y alejada de inversionistas externos”, acotó.

Fuente:
La Empresa Familiar. Dinero. Grupo Editorial Producto. Pagina Web:
http://www.dinero.com.ve/188/portada/pioneros.html


Bibliografía

   
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